La policía israelí impidió que Pierbattista Pizzaballa ingresara a la Iglesia del Santo Sepulcro para la misa de Ramos.Las autoridades citaron riesgos de seguridad por ataques con misiles iraníes y la falta de refugios en la ciudad vieja.Los líderes de Francia e Italia condenaron la restricción como una violación de la libertad religiosa y el estatus histórico.Este cierre sin precedentes marca la primera vez en siglos que se prohíbe a los jefes eclesiásticos realizar la liturgia.