Los ministros de Asuntos Exteriores de Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido advirtieron que una ley israelí sobre la pena de muerte violaría los derechos humanos.La legislación propuesta se dirige a palestinos condenados por matar israelíes por motivos nacionalistas, excluyendo de hecho a los ciudadanos israelíes.Alain Berset instó al gobierno a abandonar la medida que pondría fin a una moratoria de décadas tras la ejecución de
Adolf Eichmann en 1962.