El grupo artístico anónimo Secret Handshake ha colocado una estatua satírica de Donald Trump y Jeffrey Epstein en el National Mall.Acompañada de carteles que critican al Departamento de Justicia, la obra resalta el interés público sobre los vínculos pasados entre ambos.La Casa Blanca ha desestimado oficialmente la instalación, calificándola como un ataque político sin fundamentos y un gasto innecesario.La protesta se produce mientras persisten las exigencias para que el gobierno publique los documentos relacionados con el caso.