El Tribunal Superior de Australia ha fallado a favor de la diseñadora Katie Perry, concluyendo una disputa de marcas de casi diecisiete años.La justicia determinó que la diseñadora no infringe los derechos de la cantante al utilizar su propio nombre en sus colecciones.Esta sentencia definitiva revierte fallos previos y confirma que no existe confusión para los consumidores en el mercado local.El caso ha sido remitido a la
Full Federal Court para resolver los asuntos procedimentales restantes planteados por la parte demandante.