Alexandria Ocasio-Cortez es objeto de críticas después de que documentos revelaran que su campaña gastó más de 2.000 dólares en servicios de estilismo de celebridades.Los detractores argumentan que estos lujos contradicen su retórica populista y superan ampliamente los gastos típicos de otros candidatos en campaña.Esta polémica recuerda una violación ética previa relacionada con la aceptación de servicios costosos para una aparición pública con un eslogan de impuestos a los ricos.