Markwayne Mullin enfrenta una votación de confirmación en el Senado para dirigir Seguridad Nacional tras la salida de Kristi Noem.El republicano de Oklahoma y aliado de Donald Trump asume el cargo mientras el departamento sufre un cierre de fondos federales.Mullin prometió reformas migratorias, como exigir órdenes judiciales para registros, aunque apoya las deportaciones masivas de la Casa Blanca.Su liderazgo comienza bajo presión para reformar la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias ante las tensiones por protestas recientes.