La colaboración legislativa entre el Partido Popular Europeo y facciones de derecha para impulsar una política migratoria restrictiva ha provocado un fuerte rechazo en el ámbito político alemán.Manfred Weber enfrenta duras críticas por el colapso de un supuesto cordón sanitario tras confirmarse la coordinación secreta con el partido Alternativa para Alemania.Al mismo tiempo, la ex canciller
Angela Merkel encendió más controversia al instar a los ciudadanos con antecedentes migratorios a unirse contra la formación populista.