El Departamento de Estado de USA ha reducido en un 80% la tasa para renunciar a la ciudadanía, bajándola de 2.350 a 450 dólares.Este cambio se produce tras años de presiones legales por parte de grupos que argumentaban que los altos costos restringían los derechos individuales.La tarifa regresa a los niveles de 2010, previéndose una disminución en los ingresos federales de 8,9 millones de dólares.