Los ataques con drones en Goma, República Democrática del Congo, dejaron tres muertos, incluyendo a una trabajadora francesa de UNICEF, durante una etapa de inestabilidad.Simultáneamente, una incursión con drones en Shukeiri, Sudán, asesinó a 17 civiles, mayoritariamente escolares, generando condenas de grupos médicos.Estas agresiones ocurren mientras el conflicto sudanés se intensifica, atrayendo mayor escrutinio de organismos internacionales por posibles crímenes de guerra.