El primer ministro belga Bart De Wever impulsa a la UE a iniciar conversaciones directas con Rusia, argumentando que la ayuda militar a Ucrania es inviable sin el respaldo total de los US.Su propuesta de buscar una solución diplomática enfrenta una fuerte oposición de quienes exigen condiciones estrictas, como el retiro de tropas y la devolución de menores ucranianos.Las tensiones internas se ven agravadas por desacuerdos sobre el uso de activos rusos congelados en
Bélgica para financiar las necesidades de defensa ucranianas.