Israel amplió su ofensiva terrestre en el sur del Líbano con trece nuevos puestos militares mientras la cifra de muertos alcanzó las ochocientas ochenta y seis personas.Las operaciones siguieron al ataque con cohetes de Hezbolá contra la base de la misión de las Naciones Unidas liderada por Italia tras el asesinato de Ali Khamenei.El ministro Israel Katz afirmó que los residentes desplazados no podrán regresar al sur del río Litani hasta que se garantice la seguridad total.Los líderes occidentales de
USA y la
UE advirtieron sobre una catástrofe humanitaria mientras un millón de civiles huyen de la zona del conflicto.