Las autoridades de Dubái luchan por preservar la imagen de la ciudad como refugio seguro después de que misiles iraníes alcanzaran infraestructuras críticas como el Burj Al Arab y el aeropuerto.El gobierno ha lanzado campañas masivas de relaciones públicas mientras impone penas de prisión y fuertes multas a quienes compartan imágenes del conflicto en las redes sociales.Este rígido control informativo ha provocado debates intensos entre los influencers, mientras que el gobierno australiano insta a sus ciudadanos a evacuar el país inmediatamente.