Varios cascos azules de Naciones Unidas incluido un soldado indonesio murieron por esplosiones y artillería israelí en el sur del Líbano.El Secretario General António Guterres condenó los ataques como crímenes de guerra tras la destrucción de un vehículo de la UNIFIL.El primer ministro Benjamin Netanyahu ordenó ampliar la zona de seguridad hacia el río Litani para frenar los ataques con cohetes de Hezbolá.La escalada del conflicto ha causado más de 1.200 muertes en el
Líbano y situado a 10.000 soldados internacionales en zonas de combate.