La economía del Reino Unido registró un crecimiento del cero por ciento en enero, mientras la debilidad del sector servicios y el enfriamiento laboral estancaron la recuperación nacional.Los precios mundiales del petróleo han subido hacia los cien dólares por barril tras las turbulencias regionales, complicando significativamente las perspectivas de inflación del Bank of England.Se espera que los responsables económicos mantengan las tasas de interés altas ante los riesgos elevados de estanflación y la reducción del consumo de los hogares en todo el país.