El Líbano ha caído de nuevo en la guerra tras un intercambio de fuego entre Hezbolá e Israel que dejó al menos 570 fallecidos, incluyendo 86 niños.La dirigencia israelí se prepara para una potencial ofensiva terrestre, argumentando que las hostilidades son una necesidad estratégica para asegurar sus territorios del norte.Los líderes mundiales instan a la moderación inmediata para evitar una escalada regional mientras la crisis humanitaria se intensifica a lo largo de la frontera libanesa.