Francia y aliados internacionales lanzan una misión naval defensiva para reabrir el estrecho de Ormuz y asegurar el comercio energético tras el aumento de los precios del petróleo por encima de 100 dólares por barril.El presidente Emmanuel Macron ha desplegado el portaaviones Charles de Gaulle y reforzado las operaciones marítimas de la UE para proteger la seguridad regional tras los ataques con drones en Chipre.Aunque los costes del combustible alcanzan niveles récord en
Francia, la
UE informa que las reservas estratégicas de petróleo son actualmente suficientes para evitar una escasez inmediata.