Donald Trump amenazó con destruir las centrales eléctricas y las plantas desalinizadoras de Irán si no se reabre el estrecho de Ormuz tras el fracaso de un acuerdo.Expertos advierten que atacar infraestructuras civiles esenciales constituiría un crimen de guerra y provocaría represalias iraníes contra los estados del Golfo.Naciones como Arabia Saudí y la
UE dependen de la desalinización para obtener agua potable y enfrentan riesgos humanitarios si el conflicto continúa escalando.