Magdalena Andersson critica públicamente la participación de Suecia en las conversaciones con Francia sobre la disuasión nuclear francesa y sostiene que no aprobó ningún cambio de doctrina mientras visitaba al personal de la maternidad en Malmö.El gobierno acusa a Magdalena Andersson de romper un pacto escrito de confidencialidad tras reuniones con el primer ministro Ulf Kristersson y el jefe militar Michael Claesson; el ministro de Defensa Pål Jonson dice a TV4 que está sorprendido y SVT informa sobre la cláusula alegada.Por separado Magdalena Andersson exige disculpas a Carl Johan Sonesson y a Ulf Kristersson después de que 87 empleados del Skåne University Hospital alertaran sobre recortes que obligaron a usar papel áspero en lugar de toallitas, y Socialdemokraterna va a citar a Carl Johan Sonesson y a la ministra de Salud Elisabeth Lann ante el Riksdag.