Kermit Gosnell murió a los 85 años mientras cumplía cadena perpetua por el asesinato de bebés nacidos vivos en su clínica de Filadelfia.El Departamento de Correcciones confirmó que el fallecimiento ocurrió en un hospital tras una década de encarcelamiento por homicidio.La investigación original reveló condiciones insalubres extremas y la muerte provocada de recién nacidos mediante el corte de sus espinas.Este proceso también incluyó cargos por distribución de drogas del
DOJ y evidenció la falta de inspecciones estatales durante quince años.