Las Israel Defense Forces han lanzado ataques extensos contra la infraestructura iraní en Teherán, provocando incendios masivos en depósitos de combustible y una crisis ambiental caracterizada por lluvias ácidas y tóxicas.Mientras las Islamic Revolutionary Guard Corps responden con la operación de misiles Promesa Sadeq 4 contra Israel y los USA, el régimen iraní ha amenazado con una severa represión contra los manifestantes internos.El líder supremo Mojtaba Khamenei continúa prometiendo resistencia contra las presiones externas a pesar de la creciente inestabilidad humanitaria y militar.Los expertos médicos advierten que el combustible en llamas libera partículas cancerígenas que plantean una amenaza grave y a largo plazo para la salud de millones de residentes de
Teherán.