El presidente Donald Trump ha estado regalando costosos zapatos Oxford Florsheim a aliados y asesores, lo que genera incomodidad ya que algunos destinatarios encuentran los zapatos mal ajustados y se ven obligados a usarlos.Esta práctica, que comenzó cuando Trump buscaba calzado cómodo, ha atraído la atención pública y comentarios de figuras políticas.Mientras la
Casa Blanca atribuye los tobillos hinchados de Trump a insuficiencia venosa crónica, el ritual de regalar zapatos continúa siendo un tema de discusión sobre su estilo personal y su influencia dentro de su círculo íntimo.