El portaaviones USS Gerald R. Ford se dirige a una base naval en Creta para reparaciones tras un grave incendio interno.Las llamas se originaron en la lavandería y tardaron treinta horas en extinguirse destruyendo los dormitorios de seiscientos marinos.Esta emergencia ocurre cuando el buque nuclear está por alcanzar un récord histórico de permanencia en alta mar desde Vietnam.John Kirby advirtió que la extensión de la misión genera un desgaste mecánico peligroso y fatiga extrema en la tripulación.