La unidad antiterrorista de Londres investiga un ataque incendiario premeditado que destruyó cuatro ambulancias del servicio judío Hatzola.Tres sospechosos encapuchados iniciaron el fuego provocando explosiones de tanques de oxígeno que dañaron viviendas y una sinagoga local.Keir Starmer condenó el incidente como un impactante crimen de odio antisemita y pidió la colaboración ciudadana para hallar a los autores.El gobierno británico se comprometió a reponer los vehículos de emergencia mientras treinta residentes regresan tras ser evacuados.