Los bancos centrales de Estados Unidos, Europa y Reino Unido mantienen sus tasas de interés estables ante el aumento de los precios del petróleo por el conflicto con Irán que impulsa la inflación.Las expectativas de recortes en las tasas han disminuido drásticamente, lo que ha contribuido a una caída del 5 por ciento en el índice S&P 500 durante las últimas tres semanas.Jerome Powell y otros funcionarios equilibran estas presiones inflacionarias frente a la debilidad del mercado laboral, gestionando además la gran volatilidad en los mercados financieros globales.