Amanda Peet reveló su diagnóstico de cáncer de mama en etapa I en un ensayo personal para The New Yorker mientras navegaba por los cuidados paliativos y las eventuales muertes de ambos padres.La actriz, que tenía 54 años al momento del descubrimiento, explicó que su historial de tejido mamario denso requería un seguimiento frecuente mediante chequeos semestrales.Durante una ecografía de rutina el otoño pasado, los médicos identificaron un área sospechosa que llevó a una biopsia y a la confirmación de un tumor con receptores hormonales positivos.Peet evitó la quimioterapia y una mastectomía doble debido a la detección temprana del cáncer y se sometió a una lumpectomía y radiación.