La policía australiana abatió al fugitivo Dezi Freeman durante una operación táctica en Victoria, poniendo fin a siete meses de búsqueda.El hombre de cincuenta y seis años era buscato por los asesinatos de Neal Thompson y Vadim De Waart ocurridos en agosto tras un tiroteo.Freeman, vinculado a ideologías de ciudadanos soberanos, había logrado evadir a las autoridades en el bosque desde la emboscada inicial.