Dinamarca se preparó para sabotear sus propias pistas de aterrizaje en Groenlandia con explosivos y suministros médicos a principios de este año para evitar una posible invasión de los Estados Unidos.Esta respuesta siguió a las declaraciones públicas de Donald Trump sugiriendo que Estados Unidos podría apoderarse del territorio ártico autónomo por la fuerza para asegurar intereses estratégicos.Aliados europeos, incluidos
Francia,
Alemania,
Noruega y
Suecia, apoyaron a
Copenhague mediante el despliegue de fuerzas bajo el pretexto del ejercicio militar
Arctic Endurance.