Donald Trump se ha convertido en el presidente más activo militarmente en la historia moderna de los USA, a pesar de las promesas anteriores de detener conflictos y establecer un consejo de paz.Los críticos condenan su hábito de describir gráficamente lesiones fatales y víctimas de crímenes violentos en la retórica pública para obtener ventajas políticas.Esta combinación de frecuentes intervenciones militares internacionales y un estilo de comunicación provocativo ha intensificado el escrutinio sobre su liderazgo ejecutivo.