Hawái ha iniciado una operación de recuperación masiva tras las inundaciones más graves que han sufrido las islas en más de veinte años.La catástrofe fue provocada por las intensas tormentas de baja presión tipo Kona que dejaron hasta 32 pulgadas de lluvia sobre suelos saturados en Oahu y Maui.El gobernador Josh Green estimó que los daños totales podrían superar los mil millones de dólares estadounidenses, afectando infraestructuras críticas como aeropuertos y escuelas.A pesar de la magnitud del desastre y la evacuación de más de 5,500 personas, no se han reportado víctimas mortales hasta el momento.