Felicia Eriksson enfrenta una posible queja de la emisora israelí KAN tras criticar la participación de dicho país en el próximo festival de Eurovision.La ganadora del Melodifestivalen afirmó que consideró boicotear el evento en Viena pero decidió competir para intentar evitar una victoria de Israel.Sus declaraciones ocurren tras la retirada de naciones como
España y Países Bajos mientras la
UER mantiene que el acto es apolítico.