La economía de EE. UU. se desaceleró al 0,7 por ciento de crecimiento en el último trimestre tras el impacto de un cierre federal y la menor inversión privada.La inflación persistente medida por el índice subyacente de gastos de consumo personal alcanzó el 3,1 por ciento, complicando la política de la Federal Reserve.El aumento de los costos energéticos vinculados a la guerra con Irán presiona la economía, mientras los datos laborales muestran pérdidas significativas de empleos.Los analistas financieros advierten que la combinación de estancamiento productivo y precios obstinados eleva el riesgo de estanflación en el mercado nacional.