El Departamento de Guerra enfrenta críticas tras revelarse gastos extravagantes, incluidos millones en comida de lujo y electrónica dentro de un presupuesto de 93 mil millones de dólares.En medio de esta controversia fiscal, funcionarios han prohibido la entrada a fotógrafos externos tras la circulación de imágenes desfavorables del secretario Pete Hegseth.Estos escándalos combinados destacan las tensiones crecientes entre el
Pentágono y la prensa respecto a la transparencia y la gestión de recursos.