Christian S. y Melissa S. se sientan en el tribunal de Oviedo esta semana acusados de abuso psicológico continuado y privación de libertad después de que la Policía Nacional liberara a sus tres hijos en abril.Los niños — dos gemelos de nueve años y un hermano de 11 años — estuvieron confinados casi cuatro años, mostraron desnutrición y retraso en el desarrollo y ahora están bajo la tutela de los servicios sociales españoles con apoyo psicológico y educativo.Los fiscales piden hasta 25 años de prisión, 15 000 € por niño en concepto de indemnización y una prohibición de contacto de diez años, mientras la defensa pide la absolución y el juicio se celebra a puerta cerrada para proteger a los menores.