Daniel Noboa desplegó 75000 efectivos para imponer un toque de queda en cuatro provincias ecuatorianas tras homicidios récord y actividad criminal.Las redadas estratégicas durante las primeras noches de la operación resultaron en veintiséis arrestos en zonas costeras mediante el uso de drones.La ofensiva contra los carteles criminales representa una nueva fase de la estrategia de seguridad apoyada por los US.