Un cierre del gobierno federal de 27 días ha dejado a aproximadamente 50.000 agentes de la Transportation Security Administration (TSA) trabajando sin paga regular, lo que provoca importantes dificultades financieras y un aumento del absentismo.Los demócratas del Senado están bloqueando los proyectos de ley de financiación del Department of Homeland Security (DHS), exigiendo votos separados para la TSA y otras agencias y promoviendo reformas en la aplicación de la ley de inmigración, mientras que los republicanos insisten en una financiación completa del DHS vinculada a cambios en la política de inmigración.El estancamiento ha causado interrupciones operativas en los aeropuertos, con largas colas de seguridad y algunos servicios intermitentemente no disponibles, así como campañas de donación para apoyar a los trabajadores de la
TSA afectados.