Las fuerzas israelíes y estadounidenses llevaron a cabo una serie de ataques aéreos contra instalaciones nucleares iraníes, apuntando específicamente al reactor de agua pesada de Khondab en Arak y a una planta de conversión de uranio en Arkadan.Las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron la operación, calificando el sitio de Arak como un componente crítico de la producción de plutonio iraní para armas.El Organismo Internacional de Energía Atómica confirmó los ataques a la instalación de Arkadan, pero informó que no se detectó de inmediato una liberación de material radiactivo.El presidente
Donald Trump declaró que el desmantelamiento de la infraestructura nuclear de
Irán es un objetivo de guerra principal.