La administración del Presidente Donald Trump ha redefinido deliberadamente términos como "Estados Unidos Primero" para abarcar ataques preventivos y ha presentado los ataques al programa nuclear de Irán como decisivos, a pesar de admitir que solo ofrecen contratiempos temporales.El bloqueo continuo del Estrecho de Ormuz sigue causando una considerable agitación económica, con precios de la energía en aumento y volatilidad del mercado que llevan al Secretario del Tesoro Scott Bessent a prometer escoltas militares tan pronto como sea posible.Los expertos expresan serias preocupaciones de que el conflicto corra el riesgo de escalar a una confrontación más amplia y no planificada, con la toma de decisiones dentro de la Casa Blanca descrita como opaca e impredecible.Estas crecientes presiones, junto con el aumento de los precios del petróleo y las consideraciones políticas internas, podrían acelerar una retirada de
EE. UU., ya que los analistas temen que la situación pueda evolucionar hacia una "conflagración" similar a las condiciones previas a la
Primera Guerra Mundial.