Seis militares estadounidenses fallecieron en el accidente de un avión cisterna KC-135 mientras apoyaban la campaña Epic Fury en Irak.El Pentágono atribuyó el siniestro a un accidente, contradiciendo las afirmaciones iraníes de que milicias locales habrían derribado la aeronave con un misil.Este suceso intensifica la inestabilidad regional, llevando a la
UE a exigir un alto el fuego y a los Estados Unidos a instar a sus ciudadanos a abandonar Irak.