El gobierno israelí está expandiendo agresivamente los asentamientos en Cisjordania y transfiriendo el control administrativo a autoridades civiles para consolidar el dominio territorial.Analistas internos advierten que este cambio de política está impulsado por un auge de creencias mesiánicas apocalípticas que priorizan un estado teocrático sobre las normas democráticas.Observadores internacionales informan que estas acciones reciben el apoyo tácito de funcionarios de los
USA, complicando aún más las perspectivas de paz a largo plazo.