Italia enfrenta una crisis futbolística sin precedentes tras no clasificar a su tercer Mundial de la FIFA seguido al perder en la tanda de penaltis frente a Bosnia-Herzegovina.Aunque Moise Kean adelantó al equipo, la escuadra italiana sufrió tras la expulsión de Alessandro Bastoni y terminó concediendo el empate anotado por Haris Tabakovic.El presidente de la
FIGC Gabriele Gravina renunciaría próximamente mientras los tetracampeones inician una profunda reflexión con
Gennaro Gattuso tras este fracaso histórico.