La administración Trump ha iniciado nuevas investigaciones comerciales contra la UE, a medida que los mercados reaccionan a los conflictos marítimos iraníes que amenazan los suministros energéticos.Los inversores mantienen su escepticismo sobre el impacto de las liberaciones combinadas de reservas estratégicas, llevando a los analistas a advertir que los precios del petróleo podrían superar récords históricos.Grandes instituciones financieras y empresas como BMW se preparan ante márgenes reducidos y una posible contracción económica en los USA y la zona euro.Los líderes globales del
G7 intentan asegurar los flujos energéticos y gestionar las presiones inflacionistas tras el agravamiento de las interrupciones por el cierre del
estrecho de Ormuz.