La familia Gámez-Cuéllar, incluyendo a dos músicos adolescentes, fue liberada de un centro de detención en los USA tras presión política.Los miembros habían estado retenidos en instalaciones separadas en Texas pese a haber cumplido con todas las citas migratorias exigidas.Paralelamente, un niño sordo de seis años fue deportado a Colombia sin sus aparatos auditivos, llevando a Eric Swalwell a intervenir.Estos incidentes han reavivado el debate sobre el trato humanitario a los solicitantes de asilo y las normativas de la
UE vigentes.