Bruselas prepara medidas urgentes para la energía tras la volatilidad del petróleo ligada a la guerra en Irán y a gestos diplomáticos de Donald Trump que generan oscilaciones de mercado y presionan a los hogares.La Comisión Europea plantea alivios a corto plazo, como recortes del impuesto a la electricidad y mayor protección al consumidor, mientras el ministro de Finanzas estonio Jürgen Ligi advierte que la imprevisibilidad es el mayor peligro económico.Al mismo tiempo la
UE impulsa inversiones a largo plazo en renovables comunitarias,
offshore wind y green hydrogen desde el
Mar del Norte y estudia
small modular reactors con un estimado de 240M €, mientras la disputa por un préstamo bloqueado de 90M € por Hungría y Eslovaquia complica el apoyo a Kyiv.