Una tubería de acero de 3,5 metros de diámetro emergió inesperadamente a más de 10 metros de un sitio de construcción de alcantarillado en Osaka, Japón, desconcertando a los observadores y causando significativas interrupciones del tráfico.Los funcionarios sugieren que el drenaje del agua de la tubería, utilizada como estructura de retención, provocó que flotara hacia arriba, dispersando escombros pero sin causar heridos.Este evento resalta los continuos desafíos de infraestructura en
Osaka, con esfuerzos en curso para bajar la tubería y abordar los sistemas de agua y alcantarillado envejecidos, una tarea previamente ayudada por una importante donación anónima de oro.