Los aliados del Golfo, encabezados por Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos, están presionando al presidente Donald Trump para que continúe la campaña militar de un mes contra Irán.A pesar de las más de 3.000 muertes y las perturbaciones económicas mundiales, estas naciones sostienen que las operaciones de bombardeo lideradas por Estados Unidos no han debilitado suficientemente al régimen clérigo de Teherán.Arabia Saudí insiste en que cualquier acuerdo futuro debe desmantelar los programas nucleares y de misiles balísticos de Irán, poner fin a su apoyo a grupos interpuestos y garantizar la apertura permanente del estrecho de Ormuz.El príncipe heredero
Mohamed bin Salmán ha instado a la
Casa Blanca a no ceder, subrayando que desmantelar la amenaza militar de
Irán es esencial para la seguridad regional.