Los mercados energéticos globales se enfrentan a una crisis sin precedentes tras el cierre del Estrecho de Ormuz, un punto de estrangulamiento marítimo responsable del veinte por ciento del petróleo y el gas natural licuado del mundo.La interrupción, desencadenada por la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán, ha provocado un aumento de los precios del crudo, con los futuros del Brent alcanzando casi los 119 dólares por barril.Funcionarios de Arabia Saudita han advertido que los precios podrían dispararse a 180 dólares o más si el bloqueo persiste, causando potencialmente daños a largo plazo a la demanda global y alimentando una inflación récord.La Agencia Internacional de la Energía ha autorizado una liberación histórica de cuatrocientos millones de barriles de las reservas de emergencia para estabilizar los mercados.