Irán ha cerrado el Estrecho de Ormuz, obligando a las empresas de transporte global a imponer recargos por combustible ante el aumento de los costes energéticos.Los minoristas en los USA se enfrentan a mayores costes de insumos y limitaciones en la cadena de suministro que amenazan con aumentar los precios al consumidor.Los analistas esperan que las grandes cadenas superen a los competidores más pequeños mientras las presiones inflacionarias persisten debido a la inestabilidad regional.