Las autoridades israelíes impidieron que Pierbattista Pizzaballa entrara en la Iglesia del Santo Sepulcro durante el Domingo de Ramos.Las Fuerzas de Defensa de Israel restringieron el acceso a los lugares sagrados y limitaron las reuniones por amenazas de misiles desde Irán.La Conferencia del Episcopado Mexicano condenó el incidente como un ataque a la libertad religiosa ante las estrictas restricciones de seguridad.